Nuevos conceptos del sector financiero en la era digital

El sector financiero actual vive inmerso en una revolución digital, en gran medida gracias a la irrupción en la escena de las empresas fintech. Nuevas formas de ver el mundo financiero, nuevas formas de relacionarse entre los actores tradicionales del sector, nuevos servicios , nuevas herramientas para administrar y rentabilizar nuestro dinero, nuevos sistemas de pago e incluso nuevas monedas digitales, en lo general, podemos hablar de todo un mundo nuevo de posibilidades tanto para empresas como para clientes. Toda esta pléyade de nuevos servicios, herramientas y tecnologías han venido aparejado de también de nuevos conceptos, nuevos términos, palabras que sirven para identificarlos, palabras que cada vez son más comunes, sobre todo en internet, pero que cada día las escuchamos más a menú en los telediarios, en los programas de televisión, en la radio. Si ponemos en google “fintech” o “finanzas digitales” nos encontraremos un sinfín de resultados, plagados de términos tales como “crowdlending” “big data” “blockchain” “crowdfunding” “crowdsourcing”…. Todos estos anglicismos vienen a referirse a estos nuevos conceptos de las finanzas en la era digital. Si los has escuchado alguna vez y no sabías lo que significaban, te lo explicamos brevemente y de manera sencilla en este artículo.

Empecemos por lo sencillo, o más bien por uno de los términos que más hemos podido escuchar en los últimos tiempos en televisión, hablamos de crowdfunding.  ¿Qué es? ¿Qué significa? El crowdfunding nació hace ya bastante años, aunque hasta ahora no lo escuchemos en los grandes medios, nace con los primeros proyectos de software libre ( open source), por aquel entonces, desarrolladores de distintas partes del mundo se unían para crear desinteresadamente aplicaciones, programas, que luego debido a su éxito, crecían, y el proceso de actualización y mejora se hacía un trabajo complejo y costoso, con lo cual pedían donaciones a los usuarios para poder invertir más tiempo y dinero en el proyecto, y poder así seguir creciendo con la filosofía de software abierto y en la mayoría de casos gratuito.  De esta forma, nace el crowdfunding, es decir la “financiación colectiva” entre los desarrolladores que requerían financiación y los usuarios, que demandaban nuevos proyectos y herramientas de software, que por su gran utilidad, estaban dispuestos a pagar por ellos, o a colaborar en su desarrollo.

 

Actualmente el crowdfunding, también es conocido como “financiación colectiva” y “micromecenazgo” y es utilizado por todo tipo de empresas y colectivos, incluso por partidos políticos, con el objetivo de financiarse sin tener que recurrir a la banca. Actualmente se puede utilizar el término para toda cooperación colectiva llevada a cabo por personas que realizan una red para conseguir dinero u otros recursos, fundamentalmente a través de internet con el objetivo de financiar esfuerzos e iniciativas de otras personas u organizaciones.

 

Muy en la línea de lo anterior tenemos el crowdlending , también hace referencia a la participación colectiva, sin embargo en lugar de tratarse de redes donde muchas personas participan en la financiación de iniciativas o actividades, (generalmente con posterior reparto de beneficios), el crowdlending se basa en el préstamo entre particulares. Se considera crowlending a los préstamos de dinero a una persona u organización, hablamos de un tipo de préstamo financiado con capital privado. Este préstamo al igual que en un préstamo bancario, se devolverá en sucesivos pagos, bajo las condiciones acordadas entre los interesados. Se trata de un tipo de financiación más parecida a la que puede realizar un banco. La persona o entidad que presta el dinero  no tendrá acceso a los beneficios del proyecto ni tampoco perderá su capital en caso de que el proyecto no prospere.

 

 

En la línea también del crowdfunding tenemos también el crowdsourcing  esta formado por la unión de 2 palabras en inglés, por lado “crowd” y por otro “outsourcing” , el primero significa literalmente “multitud” y el segundo significar “recursos externos” o “externalización. Lo podríamos definir como el proceso por el cual empresas y organizaciones externalizan tareas que normalmente harían empleados, pero que por sus características, requieren de una gran fuerza de trabajo, por lo que delegan esta tarea en un grupo numeroso de personas, a través de una convocatoria abierta.

 

Algunos ejemplos de crowdsourcing son por ejemplo ayudar a capturar, sistematizar, procesar y analizar grandes cantidades de datos, ayudar a depurar algoritmos o a mejorar sistemas de inteligencia artificial. El término se ha hecho muy popular en estos últimos tiempo, aunque ha generado controversias, teniendo muchos detractores, que consideran que es una forma de conseguir trabajadores en precario, otros consideran que se trata de una gran oportunidad para generar ingresos extra para cualquier persona.

 

Son muchas las grandes empresas que actualmente recurren al crowdsourcing, incluso existen empresas dedicadas específicamente a gestionar proyectos de crowdsourcing para otras empresas, para mejorar sus algoritmos de búsqueda, sus sistemas de anuncios o mejorar sus sistemas de inteligencia artificial.

 

El siguiente concepto que vamos a definir es blockchain , este es un término que sobre todo en el último año ha estado en boca de todos, su traducción literal es “cadena de bloques” , su fama proviene de las criptodivisas, ya que es la tecnología que sustenta el funcionamiento de la mayoría de ellas, y por supuesto también de la primera y más conocida de ellas, el Bitcoin .

 

Esta tecnología nace en 2009 junto con el bitcoin y no se sabe a ciencia cierta quien es su creador. La cadena de bloques es en esencia una base de datos distribuida, formada por bloques de información que están específicamente diseñados para evitar la modificación posterior de cualquier bloque, esto es posible gracias al enlazamiento que existe entre este bloque de información y los bloques inmediatamente anterior y posterior. La confirmación de datos se consigue a través del consenso entre los nodos participantes de información mediante algoritmos de código abierto totalmente transparentes. La información de la cadena de bloques suelen ser generalmente transacciones de tipo financiero, aunque la utilidad de esta permite aplicarla a todo tipo de campos, como tecnología fiable para llevar el control de cualquier actividad de manera descentralizada y sin posibilidad de adulteración de los datos.

 

Por último vamos a explicar el concepto Big data, también conocido por otros términos como macrodatos, ​ datos masivos o datos a gran escala. Es un concepto que hace referencia a un conjuntos de datos tanto estructurados como no estructurados, tan grandes, complejos y con una alta tasa de crecimiento, que su captura, almacenamiento y procesamiento con herramientas tradicionales es imposible o ineficaz. Lo importante de Big data, desde el punto de vista de las organizaciones, es conseguir a través de su correcto análisis, ideas que mejoren la toma de decisiones y los movimientos de negocios estratégicos en un margen de tiempo limitado. Con esto se reducen costes, las decisiones son más eficaces y rápidas y se identifican nuevas oportunidades de negocio. La mayoría de los analistas coinciden que se puede considerar Big data cuando se tienen en cuenta  un  conjuntos de datos que van desde 30-50 Terabytes a varios Petabytes.

 

El análisis de Big data desde el punto de vista de las empresas del sector financiero, se aplican para prever los movimientos del mercado y actuar en consecuencia antes de que estos movimientos se produzcan.

 

Éstos, son solo algunos de los cientos de nuevos conceptos que han surgido a partir de la revolución digital que vive en mundo de las finanzas. En un próximo artículo de nuestro blog seguiremos definiendo nuevos términos y significantes tan interesantes como estos.

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