La revolución del mundo de las finanzas en las últimas décadas.

La revolución digital que vivimos desde finales de los 70 y en la que nos encontramos actualmente inmersos, ha ido transformando nuestras vidas en prácticamente todas las facetas de la misma. El paso del tiempo en estas últimas décadas ha tenido grandes implicaciones tanto en la dimensión personal como en la social y económica. Nuevas formas de comunicarnos, nuevas formas de viajar, nuevas formas de arte y expresión, nuevas herramientas para el progreso imparable del conocimiento científico, y en la dimensión económica nuevas formas de relacionarnos con nuestro dinero, nuevas formas de realizar transacciones comerciales y también nuevas formas de acceder y relacionarnos con los mercados financieros.

Centrándonos en las finanzas, los avances han sido mucho más significativos de lo que pudiéramos pensar, por ejemplo, hasta finales de los 70 en España la única forma de conseguir efectivo era ir a nuestro banco, esperar largas colas y tratar con un empleado que nos facilitaba el dinero. Desde los la implantación de los cajeros automáticos, esto cambió radicalmente, facilitando la disponibilidad de efectivo en cualquier momento, de manera rápida y sencilla. Los cajeros automáticos representaron una revolución en el sector bancario y acercó las finanzas a la gente. Poco a poco, con la utilización cotidiana de las tarjetas bancarias, los pagos en todo tipo de establecimientos se fueron haciendo más cómodos, para compras grandes no era necesario llevar el dinero en efectivo, podíamos realizar nuestros pagos con la tarjeta bancaria sin riesgos.

Más adelante en el tiempo, allá por los primeros años del nuevo milenio, surgió la banca electrónica, otro gran avance en el mundo de las finanzas. Desde aquel momento podías realizar multitud de operaciones desde el ordenador de casa, accediendo a los movimientos de nuestras cuentas, pudiendo realizar transferencias, e incluso contratar distintos servicios financieros, tales como préstamos, sin tener que acudir a nuestra entidad bancaria.

Más adelante, ya por el 2009 con la llegada de los primeros smartphones a España, surge la banca en el móvil, lo que llevaba nuestras finanzas a un nuevo nivel, ya no necesitábamos estar conectados en casa con nuestros equipos informáticos, ahora podíamos realizar todo tipo de operaciones bancarias desde cualquier lugar. A la vez que el uso del smartphone se extendía en la sociedad, las compras por internet se iban popularizando. Lastradas en un principio por problemas derivados de la inseguridad y de medios de transporte poco eficientes, poco a poco fueron ganando cada vez más popularidad.

Muy pronto gracias a la conectividad de los dispositivos móviles y a tecnologías como la NFC , podíamos pagar nuestras compras cotidianas en las tiendas de nuestra ciudad con nuestro móvil, la necesidad de llevar efectivo encima para compras pequeñas era cada vez menor. Por aquellos tiempos uno de los escollos que tenía que afrontar esta nueva tecnología de pagos, era la seguridad, la gente todavía no se fiaba de los dispositivos móviles como herramientas seguras para realizar sus pagos.

Con el paso de los años, los sistemas de seguridad se han ido sofisticando con el objetivo de dar seguridad en sus transacciones a los usuarios, además de capas y capas de encriptación con protocolos cada vez más difíciles de vulnerar, se han añadido accesos biométricos, sensores ópticos, reconocimiento fácil e inteligencia artificial.

En la actualidad el campo de la inteligencia artificial esta abriendo nuevos horizontes en el mercado financiero. Van apareciendo los primero asistentes financieros robóticos, programas capaces de aprender y mejorar y que ya se utilizan para la administración del riesgo, para evitar fraudes, o incluso para operar en el mercado de valores mediante sistemas que nos recomiendan una inversión. Esto es posible gracias al análisis automatizado de multitud de variables, tales como la rentabilidad histórica de opciones diversas, datos sobre la conducta humana, el perfil de aversión al riesgo del propio inversionista, etc.

En los últimos años, empiezan a aparecer las primeras Fintech como iBAN Wallet, empresas que se caracterizan por utilizar la última tecnología aplicada a los servicios financieros y ponerlas a disposición del gran público. Estas empresas ofrecen a través de aplicaciones móviles toda una serie de novedosos servicios financieros a alcance de cualquier persona, el mundo de las finanzas ya no será una cuestión lejana solo para expertos en el tema, ahora cualquiera puede planificar su economía desde el sofá de casa, convertirse en inversor, ahorrar o adquirir prestamos de forma sencilla, sin necesidad de papeleos ni intermediarios y con los mínimos costes.

Esta evolución no se detiene aquí, las innovaciones seguirán creando nuevas oportunidades y permitirá aumentar todavía más la eficiencia de los servicios financieros. No sabemos que nos depararán los próximos años, pero podemos imaginar un futuro muy próximo donde podremos ser asistidos de forma integral por nuestro propio asesor virtual, conversar con él como podríamos hacerlo con nuestro abogado, pero con las ventajas de poder hacerlo siempre, sin límite, a cualquier hora, en cualquier lugar, con la máxima confidencialidad y con los mínimos costes.

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